Cómo crear contraseñas seguras para tu hijo y por qué son importantes

A medida que los niños y adolescentes se mueven cada vez más en entornos digitales —plataformas educativas, videojuegos, redes sociales o apps de mensajería—, la seguridad online se vuelve una prioridad. Y uno de los pilares básicos para proteger su información (¡y su tranquilidad!) son las contraseñas.

Puede parecer algo menor, pero elegir bien una contraseña puede marcar la diferencia entre una cuenta segura y un disgusto digital.

¿Por qué es tan importante una buena contraseña?

Una contraseña es como una llave. Abre la puerta a la información personal, fotos, conversaciones, historiales de juego, y en algunos casos… hasta datos bancarios o accesos a compras online.

Los niños y adolescentes, por desconocimiento o por comodidad, tienden a usar claves débiles, fáciles de adivinar o repetidas en todas partes. Eso les convierte en un blanco fácil para hackers, bromistas o incluso compañeros con pocas buenas intenciones.

Errores típicos que debemos evitar

Antes de saber cómo crear una contraseña segura, vale la pena conocer qué no hacer:

  • Usar “123456”, “abcdef” o “password”.
  • Elegir su nombre, fecha de cumpleaños o el de su mascota.
  • Reutilizar la misma clave en todas las plataformas.
  • Compartirla con amigos “porque me fío”.
  • Escribirla en un cuaderno o una nota del móvil sin protección.

¿Cómo crear una contraseña segura?

Aquí van algunas recomendaciones que puedes enseñar a tu hijo, con ejemplos fáciles de recordar:

1. Debe tener al menos 12 caracteres

Cuanto más larga, más segura. Mezcla letras (mayúsculas y minúsculas), números y símbolos.
Ejemplo: MiGato7#ComeTarta

2. Usar una frase o combinación original

Puedes convertir una frase en una clave fácil de recordar.
Ejemplo: “Mi primo Pedro tiene 3 perros” → MpPt3p!

3. Evita palabras del diccionario

Los programas que intentan descifrar contraseñas prueban primero combinaciones comunes y palabras sencillas. Mejor inventar una mezcla creativa.

4. No uses datos personales

Nada de fechas, nombres de familiares o direcciones. Son fáciles de averiguar.

5. Una clave diferente para cada cuenta

Así, si se compromete una, el resto siguen protegidas. Para gestionarlas, puedes ayudarles a usar un gestor de contraseñas o crear un sistema propio de memoria.

¿Cómo enseñar esto a tu hijo?

  • Hazlo divertido: convertidlo en un reto en casa. ¿Quién crea la contraseña más segura y creativa?
  • Explícale el porqué: no es solo una regla aburrida, es parte de su autonomía digital.
  • Pon ejemplos reales: cuentas hackeadas, pérdida de juegos o datos personales expuestos.
  • Recuérdale no compartirla nunca: ni con amigos, ni por mensajes, ni por juegos. Y si lo hace… ¡que te lo cuente!

¿Y si se le olvida la contraseña?

Es normal. Para evitarlo, podéis:

  • Usar un gestor de contraseñas seguro.
  • Crear una libreta física bien guardada (si no es muy pequeño).
  • Tener un sistema de pistas que solo él comprenda.
  • Recuperar la clave con un correo electrónico secundario al que tengas acceso tú también.

Enseñar a tu hijo a crear y cuidar sus contraseñas es tan importante como enseñarle a cruzar la calle. No es cuestión de desconfiar, sino de prepararle para moverse con seguridad por un mundo digital lleno de oportunidades… y también de riesgos.

Desde El Club de Mi Caja queremos acompañarte en este proceso. Porque una contraseña segura no solo protege cuentas, protege también su libertad, su intimidad y su tranquilidad.