La tecnología está cada vez más presente en nuestras vidas, y no solo en el ámbito adulto. Hoy en día, los niños pequeños también tienen acceso a dispositivos digitales, ya sea para jugar, aprender o ver contenido y además casi cualquier dispositivo de nuestras casas está conectado a internet con juegos, aplicaciones de vídeo, redes sociales… ¿Cómo podemos asegurarnos de que hacen un uso adecuado y saludable de ellos? Aquí te dejamos un decálogo con consejos sencillos para disfrutar de la tecnología en familia sin perder el equilibrio.
Limita el tiempo frente a las pantallas
No se trata de eliminar las pantallas, sino de saber cuánto tiempo es el adecuado. Establecer un tiempo razonable cada día para que los peques no pasen demasiado tiempo frente al móvil o la tablet es fundamental. Recuerda, la clave está en el equilibrio.
Revisa siempre el contenido
Elige bien las aplicaciones y juegos a los que tienen acceso tus hijos. Busca opciones educativas y que sean apropiadas para su edad. Asegúrate de que el contenido sea seguro y de calidad.
Disfruta de la tecnología en familia
Pasa tiempo con ellos para que no se queden siempre solos con el dispositivo. Disfruta de ese rato juntos, jugando o aprendiendo con ellos. Es una excelente oportunidad para compartir y estar conectados.
Usa el control parental
Todos los dispositivos cuentan con opciones de control parental. Aprovecha estas herramientas para filtrar contenidos y establecer límites de tiempo de uso. ¡No dudes en configurarlos! Una de las opciones mas usadas es Family Link de Google, además desde ese tipo de apps también podrás ver, cuánto tiempo pasan en cada una de las aplicaciones en las que están.
Fomenta el juego libre y actividades fuera de las pantallas
Aunque la tecnología puede ser divertida, el juego libre y las actividades al aire libre son esenciales para el desarrollo de los niños. Un paseo por el parque o una tarde de manualidades son opciones estupendas. Hasta aburrirse un poco tiene efectos beneficiosos para los más pequeños.
Predica con el ejemplo
Los niños aprenden de lo que ven, así que si quieres que hagan un uso equilibrado de la tecnología, empieza por ti mismo. Evita estar todo el día mirando la pantalla y dedica tiempo a otras actividades. Procura no “empantallarte” demasiado tiempo con el móvil o la tablet delante de tus hijos.
Crea momentos sin pantallas
Designa ciertas horas del día, como la hora de las comidas o antes de dormir, para desconectar completamente. Estos momentos son perfectos para fomentar la conversación y la conexión en familia, la lectura y otros hábitos saludables.
Enseña sobre seguridad digital
A medida que crecen, es importante que aprendan a cuidar su información personal y respetar la privacidad ajena. Habla con ellos sobre los riesgos en línea y la importancia de no compartir datos privados y de no fiarse de que todo lo vean en la red.
Busca recursos educativos
Aprovechar la tecnología para aprender. Existen aplicaciones y plataformas diseñadas para enseñar a los niños de manera divertida y educativa. Desde matemáticas hasta arte, ¡hay un montón de recursos por descubrir!
Mantén el equilibrio entre lo digital y lo físico
La tecnología puede ser un buen aliado, pero nunca debe sustituir las experiencias en el mundo real. Fomentar tanto el aprendizaje digital como las interacciones cara a cara es clave para el desarrollo saludable de tus hijos.
La tecnología puede ser un gran aliado, pero siempre con moderación. Utiliza estos consejos para crear un entorno digital saludable, donde los peques disfruten y aprendan, pero también tengan tiempo para desconectar y crecer de manera equilibrada.